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Congregación Siervas del Santísimo Sacramento celebraron los 75 años de vida religiosa de la hermana Cruz

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A sus 96 años, su testimonio de fidelidad y servicio sigue siendo fuente de inspiración para toda la comunidad

Con información de Omar Borrero

(05-05-2025) En un ambiente de profundo recogimiento y gratitud, la comunidad de fieles se congregó en la Capilla Nuestra Señora del Carmen para conmemorar el 75° aniversario de vida religiosa de Sor Cruz, sierva del Santísimo Sacramento.

La solemne misa fue presidida por Monseñor Helizandro Terán, arzobispo metropolitano de Mérida, y contó con la presencia especial de la Madre General, Hermana María de Fátima Vieira, quien llegó desde Caracas para participar en este significativo acontecimiento y en la Asamblea Anual de Adoradores y Adoradoras del Santísimo Sacramento.

Durante la celebración, la Hermana Cruz, oriunda de la ciudad de Mérida y cuyo nombre de nacimiento es María Rosalía Avendaño Parra, renovó sus votos religiosos acompañada por sus hermanas de congregación y familiares.

A sus 96 años, su testimonio de fidelidad y servicio sigue siendo fuente de inspiración para toda la comunidad.

“La hermana Cruz ha consagrado su vida a Jesús Eucaristía. Ha servido con amor y humildad en diversas áreas, desde la cocina en las casas de retiro hasta la confección de ornamentos litúrgicos para comunidades y capillas necesitadas. Ese trabajo, que realizaba orando, es un apostolado que llamamos ‘Camareras de Dios’”, expresó la Hermana María de Fátima Vieira, superiora general de la congregación.

El aniversario de la hermana Cruz coincide con el Año Jubilar de la Iglesia, dedicado a los “Peregrinos de la Esperanza”.

En palabras de la Madre General: “Ella en persona es una peregrina de esperanza que ha confiado plenamente en la misericordia de Dios. Hoy damos gracias por su vida y por su entrega al servicio pastoral que durante tantos años ha enriquecido a nuestra congregación y a la Iglesia”.

La ceremonia se enmarcó también dentro de la Asamblea Anual de los Adoradores y Adoradoras del Santísimo Sacramento, realizada en Mérida con motivo del feriado del 1° de mayo, para favorecer la participación de fieles de distintos puntos del país. Este encuentro no solo es formativo, sino que fortalece los lazos de unidad dentro de una Iglesia que camina junta en la fe.