Visitas: 0
Fue un encuentro en el que participaron diferentes instituciones educativas católicas y seglares
Isvait Toro- Pasante ULA
(06-06-2025) Este viernes 6 de junio, la catedral de Mérida, iglesia jubilar, recibió a más de 200 niños que, junto a sus representantes, docentes y demás acompañantes, se reunieron para celebrar el Jubileo Arquidiocesano de los Niños Católicos, como parte de las celebraciones jubilares convocadas por la iglesia merideña en el marco del año santo de la esperanza.

Esta actividad contó con la presencia de diferentes unidades educativas católicas y seglares (que no pertenecen al clero u orden religiosa).
Monseñor Helizandro Terán, arzobispo metropolitano de Mérida, en compañía de los presbíteros José Gregorio Méndez y Leonardo Angulo celebraron la liturgia de la palabra junto a los niños y niñas provenientes de diversas parroquias.
Monseñor, en su homilía, recalcó que “uno de los pasajes de las escrituras habla de unos niños que querían saludar a Jesús y los apóstoles se los impedían; Jesús salió en defensa de los niños porque para Jesús ustedes, niños y niñas, son importantísimos; por eso no dejen de buscar siempre a Dios en la oración”.

Añadió el arzobispo que “San Juan Pablo II dijo una vez en una audiencia que los niños son el reflejo de Dios, por el amor y la nobleza que transmiten”.
“Amar a Jesús significa dos cosas importantes: primero, que yo quiero mantener una relación con él, acrecentando nuestra oración con Dios. Así como usamos el teléfono para comunicarnos, tenemos que mantener una relación con Jesús. Y segundo, hacer siempre el bien, y eso no es sólo hacer un favor a alguien, sino que mi comportamiento debe estar acorde a lo que nos pide Jesús en el evangelio: Amarnos los unos a los otros”. Aconsejó el arzobispo a los niños mientras daba ejemplos de la cotidianidad.

Así mismo, Monseñor Terán concluyó con una reflexión sobre el agradecimiento: “Estuve en Mucuchíes hace pocos días en una celebración, y el frío es muy fuerte de noche. Allí se me acercaron unos niños pidiendo algo para comer. Se me entristeció el corazón al verlos por las calles buscando saciar su hambre. Debemos agradecer siempre por el pan de cada día, por nuestra familia y por nuestra educación”.
Risas, aprendizaje y fe
La jornada inició con dinámicas donde los niños pudieron participar con barras distintivas de cada institución educativa, así como también de cantos de animación propios de la catequesis, donde los presentes participaban cantando, aplaudiendo y danzando.
Así mismo, se tuvo como dinámica final la coreografía del himno del jubileo de la esperanza, donde todos los niños pudieron participar en un ambiente de risas y diversión.

Además, se compartió una enseñanza sobre el año jubilar, las mascotas del jubileo.
Luce («Luz» en italiano) es la mascota oficial del Jubileo; es un personaje femenino que tiene cabello azul y viste una chaqueta impermeable amarilla, símbolo de los jóvenes peregrinos que caminan con alegría.
Fe, Xin y Sky, que emprenden con la mascota del Jubileo 2025 la peregrinación simbólica de la esperanza a través del Año Santo, están diseñados para abrazar y representar todas las culturas del mundo.
La adoración eucarística fue también parte central del encuentro, donde se elevaron oraciones por los presentes y por el papa León XIV, así como también se pidió para que cada niño presente se convierta en una semilla de esperanza para el futuro de la iglesia católica merideña.