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El recorrido, que empezó en la Plaza Bolívar del pueblo, llevó a los peregrinos hasta la Laguna del Hoyo, en pleno Parque Nacional Sierra Nevada
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(27-03-2026) En un ambiente de devoción y bajo las imponentes montañas del páramo merideño, se llevó a cabo la vigésima segunda edición del Viacrucis de Montaña de San Rafael de Mucuchíes.

Considerado como el viacrucis más alto de Venezuela, el recorrido congregó a una multitud de fieles que, en espíritu de oración y penitencia, ascendieron desde la Plaza Bolívar del pueblo hasta las inmediaciones de la Laguna del Hoyo, a más de 3800 metros sobre el nivel del mar, como preparación espiritual para la llegada de la Semana Santa.
La jornada comenzó en la Plaza Bolívar del pueblo, a 3.140 m s. n. m., donde los peregrinos iniciaron un ascenso de más de 5 kilómetros adentrándose en el Parque Nacional Sierra Nevada.
Durante el trayecto, las estaciones del camino de la cruz fueron meditadas con especial fervor, vinculando el sacrificio pascual con la majestuosidad de la creación.
Al llegar a la Laguna del Hoyo, el punto final de la ruta, se celebró la Santa Eucaristía en un altar natural frente a las aguas de la laguna y la majestuosidad del páramo andino.

La misa estuvo presidida por el presbítero Guzmán Contreras, quien destacó la resiliencia de la comunidad y la importancia de mantener vivas estas tradiciones que fortalecen la identidad religiosa, no solo de la comunidad, sino del estado Mérida y de la Iglesia Católica Universal.
Durante su homilía, el padre Guzmán Contreras enfatizó que este esfuerzo físico es un reflejo del camino espiritual que cada cristiano debe recorrer.
«No hay mejor manera de prepararnos para la Semana Santa que recorriendo el camino de la cruz. Este ascenso nos recuerda que, a pesar de las dificultades y la altura, el destino final siempre es el encuentro con Cristo», expresó el sacerdote ante los fieles presentes.
Esta vigésima segunda edición reafirma el compromiso de la Arquidiócesis de Mérida y de la comunidad de San Rafael de Mucuchíes en la preservación de espacios de encuentro con Dios a través de la naturaleza, consolidando este viacrucis como una referencia de fe, preparación y espiritualidad.