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Con renovado fervor y un firme compromiso con la misión evangelizadora, los catequistas de la Arquidiócesis de Mérida culminaron el domingo 27 de septiembre la Semana Nacional de la Catequesis 2026. La actividad concluyó con una solemne celebración litúrgica en la Catedral Basílica Menor Inmaculada Concepción, en la que se instó a los servidores a profundizar su identidad como discípulos misioneros y llevar el mensaje cristiano a cada comunidad
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(28-09-2026) Durante siete días, las parroquias merideñas fueron escenario de encuentros presenciales donde los catequistas profundizaron sobre su identidad y la importancia central del Bautismo, entendido no solo como un sacramento, sino como una vivencia continua dentro de la iniciación de la vida cristiana.
La Eucaristía de clausura fue presidida por el padre Jimy Alberto Peña, director del Secretariado Arquidiocesano de Catequesis, quien en su homilía destacó el significado espiritual de esta jornada que resonó bajo el lema: “Acércate y camina junto a Él”.
En su mensaje a los presentes, el padre Jimy Peña enfatizó que la tarea del educador en la fe trasciende la instrucción teórica.
Señaló que ser catequista no consiste simplemente en repetir conceptos en un aula, sino en asumir con humildad el servicio, superar las reticencias personales y dar un «sí» cotidiano a través de las acciones.
Asimismo, resaltó la importancia de la capacitación permanente para los agentes de pastoral, explicando que formarse no significa acumular títulos teológicos, sino afinar el oído para escuchar lo que el Espíritu expresa hoy a la Iglesia y profundizar en el ministerio de Cristo para presentarlo con frescura, verdad y alegría a las nuevas generaciones.
Renovación del compromiso y rito del envío
Posterior a la homilía, los catequistas presentes renovaron solemnemente su compromiso de continuar sirviendo a Dios y a la Iglesia, atendiendo al mandato del Señor Jesús de llevar el Evangelio a todas las naciones.
La celebración concluyó con el tradicional rito del envío, mediante el cual los participantes fueron bendecidos y encomendados a retornar a sus respectivas parroquias en toda la Arquidiócesis de Mérida para dar continuidad a su noble labor evangelizadora.