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La tradicional manifestación religiosa reunió a más de un centenar de devotos en homenaje a Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(06-10-2026) Con profunda fe y devoción a la Virgen de Coromoto, la comunidad de la parroquia Santuario Inmaculada Concepción de La Azulita celebró la festividad en honor a Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, y el tradicional Baile de los Indios Cospes, que este año alcanzó 70 años de historia.
La jornada reunió a más de un centenar de devotos que, ataviados con plumas de colores y vestimentas artesanales, participaron en esta manifestación de fe como homenaje a la Virgen de Coromoto.
La danza y peregrinación llenaron las calles de La Azulita de color, música y espiritualidad, como expresión de un pueblo que mantiene viva su devoción mariana.
La jornada tuvo como centro la celebración de la Eucaristía, presidida por el padre Gabriel Rivas, párroco del Santuario, en el marco de las festividades dedicadas a la Virgen. La comunidad se congregó para honrar a la Patrona de Venezuela y poner bajo su protección la vida de las familias y de toda la parroquia.
La tradición de los indios cospes se remonta a 1956, cuando el padre Deogracias Corredor impulsó desde la aldea de Mirabel, municipio Andrés Bello, esta expresión religiosa vinculada a la celebración de la Virgen de Coromoto.
Desde entonces, la comunidad ha mantenido esta tradición que, más allá de su dimensión cultural, nació y permanece profundamente vinculada a la fe y al amor del pueblo hacia la Patrona de Venezuela.
La celebración de este año tuvo un significado especial al conmemorarse siete décadas desde la conformación de los Indios Cospes en la parroquia.
Para sus integrantes, continuar con esta manifestación representa también mantener vivo el legado espiritual sembrado por el padre Corredor y transmitirlo a las nuevas generaciones.
La fiesta de la Coromoto en La Azulita se celebra tradicionalmente el primer domingo de octubre, fecha establecida por el recordado sacerdote y que la comunidad ha conservado a lo largo de los años como parte de su calendario religioso.
La festividad contó además con el acompañamiento de artistas y colaboradores que se sumaron a esta celebración y al propósito comunitario de continuar trabajando por las necesidades del santuario.
De esta manera, los 70 años del Baile de los Indios Cospes y la solemnidad de Nuestra Señora de Coromoto no solo fueron ocasión para recordar una tradición iniciada por el padre Deogracias Corredor, sino también para renovar la fe, fortalecer la identidad espiritual de la comunidad y seguir construyendo juntos la vida de la Iglesia en La Azulita.