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Arquidiócesis de Mérida celebró el Jubileo de la Vida Consagrada

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Con gratitud y espíritu fraterno, comunidades religiosas de la Arquidiócesis de Mérida vivieron su jubileo 2025. Una jornada marcada por testimonios de esperanza y la renovación del compromiso vocacional

Prensa Arquidiócesis de Mérida

(07-12-2025) El sábado 6 de diciembre la Arquidiócesis de Mérida celebró con alegría el Jubileo de la Vida Consagrada, encuentro que reunió a comunidades religiosas de distintos carismas presentes en la Iglesia merideña.

La jornada comenzó en la Capilla El Carmen, desde donde los participantes emprendieron una peregrinación hacia la Catedral Metropolitana de Mérida.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor Helizandro Terán, Arzobispo Metropolitano de Mérida y religioso de la Orden de San Agustín (OSA). Durante la celebración se agradeció a Dios por el don de la vida consagrada y por el servicio que religiosas y religiosos brindan con entrega al pueblo merideño.

La hermana Zaida Pérez, de las Franciscanas del Sagrado Corazón de Jesús, expresó la alegría de este encuentro. Señaló que “la vida religiosa es un don, un regalo de Dios para hacer presente su reinado en esta tierra”.

Añadió que “con felicidad renovamos nuestra consagración y seguimos atentos a las necesidades de nuestro pueblo, acompañando a nuestros hermanos más necesitados aquí en Mérida”.

Por su parte, la hermana Yusmilat Emenencio, Carmelita de Madre Candelaria, destacó la importancia espiritual de la jornada. Explicó que “la vida consagrada de la Arquidiócesis de Mérida se encontró para celebrar el jubileo en este año enmarcado en la santidad venezolana, reafirmando nuestra fe y nuestra esperanza”.

También señaló que “somos llamados a ser testigos de esperanza desde los distintos carismas donde cada uno ha sido llamado”. Finalmente, afirmó que fue “una experiencia maravillosa que nos nutre y fortalece la vida consagrada”.

La jornada concluyó en un clima de fraternidad y renovación espiritual, destacando el compromiso de las comunidades religiosas que continúan sirviendo con entrega y esperanza en la Arquidiócesis de Mérida.