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Foro sobre la Paradura del Niño Dios fortalece el camino hacia su declaratoria como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

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En un ambiente de fe, reflexión y compromiso con nuestras raíces cristianas, la Arquidiócesis de Mérida y la Universidad de Los Andes se unieron para profundizar en el valor espiritual y cultural de la Paradura del Niño Dios

Prensa Arquidiócesis de Mérida

(12-02-2026) El miércoles 11 de febrero, el Aula Académica del Palacio Arzobispal de Mérida fue escenario del foro titulado “La Paradura del Niño Dios: tradición y fe en Mérida”, un encuentro que reunió a representantes de la Iglesia, la Universidad de Los Andes y miembros de la comunidad, con el propósito de seguir impulsando esta manifestación andina como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad ante la Unesco.

La actividad fue organizada por la Comisión Permanente encargada de promover esta declaratoria y estuvo moderada por Víctor Albornoz, director de Cultura de la Universidad de Los Andes y miembro activo de la comisión.

Las palabras de bienvenida estuvieron a cargo del padre José Gregorio Méndez, Vicario General de la Arquidiócesis de Mérida, quien participó en nombre de Monseñor Helizandro Terán.

En su intervención expresó que este foro aborda temas de gran interés sobre la Paradura y el significado del nacimiento del Niño Jesús para el pueblo merideño, tanto desde la fe como desde el acervo religioso y cultural. Invitó a los presentes a vivir el encuentro como un espacio de enriquecimiento y comunión.

Por su parte, el Rector de la Universidad de Los Andes, Mario Bonucci, manifestó el respaldo institucional a esta iniciativa, recordando que este trabajo comenzó hace varios años desde la universidad, gracias al esfuerzo de profesores e investigadores.

Destacó que la Paradura es un acto no solo social y familiar, sino también profundamente religioso y litúrgico, celebrado en los hogares.

Señaló además que esta tradición está presente en los estados andinos como Mérida, Táchira y Trujillo, y que forma parte de una educación no formal transmitida de generación en generación.

Bonucci también informó que el Consejo Universitario ha otorgado su aval a la comisión promotora, reafirmando el compromiso de apoyar su reconocimiento nacional e internacional.

Durante el foro, las ponencias permitieron profundizar en distintos aspectos de esta expresión cultural y religiosa:

El Profesor Julio Carrillo presentó la Paradura del Niño Jesús como un modelo de educación no formal, resaltando cómo el conocimiento, los cantos, los rezos y cada elemento del nacimiento se transmiten en el seno familiar. Subrayó que no existen escuelas para formar cantores o rezanderos de paraduras; son los mayores quienes enseñan y entregan este legado a las nuevas generaciones.

El Profesor José Luis Chacón abordó los valores estéticos de la Paradura, destacando la riqueza visual y simbólica de sus elementos: las velas, el rosario, el compartir fraterno del pan (bizcochuelo) y el vino, signos que evocan la fe del pueblo andino.

Insistió en que, aunque es una tradición cultural y social, su esencia es profundamente religiosa y centrada en la adoración del Niño Jesús.

El padre Edduar Molina, director del Archivo Arquidiocesano, reflexionó sobre la espiritualidad de la Paradura, recordando que esta tradición une historia, cultura y fe.

Señaló que donde hay un merideño hay una paradura, y que este camino apenas comienza, con futuros encuentros que integrarán a cronistas, cultores y especialistas para fortalecer el expediente de postulación.

Asimismo, la profesora Maritza Rangel explicó que este foro constituye un primer acercamiento con la comunidad merideña y las instituciones, con el fin de organizar equipos de trabajo y formar multiplicadores que contribuyan al proceso de investigación y documentación requerido para la declaratoria ante la Unesco.

El público también tuvo un papel protagónico, compartiendo testimonios, experiencias y propuestas, renovando así el compromiso de custodiar y promover esta tradición que forma parte viva de la identidad andina.

La jornada concluyó con diversas sugerencias colectivas y una invitación abierta a caminar unidos en este proceso, con la certeza de que la Paradura del Niño Dios no solo es herencia cultural, sino una expresión profunda de fe que sigue creciendo en el corazón del pueblo me