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Con el regreso de los Misioneros Redentoristas al Santuario Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la Arquidiócesis de Mérida revive una presencia histórica profundamente ligada a la evangelización de los Andes venezolanos. La congregación fundada por San Alfonso María de Ligorio asume nuevamente la conducción pastoral de “La Tercera”, retomando una tradición misionera marcada por el anuncio del Evangelio, la cercanía con los más necesitados y el acompañamiento espiritual del pueblo merideño
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(13-05-2026) Con renovado impulso misionero, la Arquidiócesis de Mérida recibió nuevamente a los Misioneros Redentoristas, quienes han asumido la conducción pastoral del Santuario Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, conocido popularmente por los merideños como “La Tercera”, uno de los templos de mayor tradición devocional en la ciudad.
El Padre José Vicente Ramírez, C.Ss.R., explicó que la Congregación del Santísimo Redentor, fundada por San Alfonso María de Ligorio en 1732, tiene como carisma principal la evangelización de los pobres y más abandonados mediante las misiones populares. En Venezuela, la congregación inició su presencia en 1925 en Barquisimeto y un año más tarde llegó a Mérida, convirtiéndose esta ciudad en un punto clave para la acción misionera en toda la región andina.
“El corazón redentorista siempre ha permanecido unido a Mérida. Esta casa fue lugar de descanso, encuentro y preparación para los misioneros que recorrían los campos venezolanos llevando el Evangelio. Regresar ahora representa para nosotros una profunda alegría y un renovado compromiso con esta Iglesia local”, expresó el sacerdote.
Durante décadas, los Misioneros Redentoristas desarrollaron intensas jornadas evangelizadoras en comunidades rurales y apartadas del país, dejando huella en numerosos pueblos andinos. Su labor fue reconocida especialmente por las grandes campañas misioneras y por las cruces levantadas en distintas localidades como signo de fe y evangelización.
El padre Ramírez señaló que la presencia actual en el santuario buscará fortalecer el acompañamiento espiritual de los fieles y revitalizar el dinamismo pastoral y misionero del templo. Indicó además que la congregación continuará impulsando actividades evangelizadoras en diversas regiones del país, apoyándose también en la participación activa de laicos y jóvenes comprometidos con el carisma redentorista.

En ese sentido, informó que el sábado 16 de mayo iniciarán encuentros con los distintos grupos de apostolados y fieles que hacen vida en el santuario, con el propósito de organizar y proyectar las actividades pastorales y las celebraciones en honor a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
El sacerdote agradeció igualmente a los presbíteros, catequistas, movimientos y fieles que durante los últimos años han mantenido viva la fe y el culto en este relevante templo de la ciudad.
El Padre José Vicente Ramírez dirigió un mensaje especial a los jóvenes con inquietud vocacional, invitándolos a no tener miedo de responder al llamado de Dios y a descubrir la dimensión misionera que nace del bautismo.
“La vida de la Iglesia es misionera por naturaleza. Todos estamos llamados a comunicar la alegría del Evangelio. Mérida sigue siendo tierra fecunda para las vocaciones y pedimos al Señor que continúe despertando en muchos corazones el deseo de servir y anunciar a Cristo”, concluyó.
La nueva etapa de presencia redentorista en Mérida estará acompañada además por un proceso de vida comunitaria y formación vocacional. La casa será habitada inicialmente por dos sacerdotes religiosos, el propio Padre Ramírez y el Padre Martín Amundaray, junto a cuatro jóvenes aspirantes que comenzarán su camino de discernimiento y formación. De esta manera, el Santuario Nuestra Señora del Perpetuo Socorro no solo volverá a ser un centro de misión y acompañamiento espiritual para los fieles, sino también un espacio donde continúe floreciendo la vida vocacional y misionera al servicio de la Iglesia.