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En un fin de semana propicio para la oración por los afectados de la tragedia en Venezuela, las parroquias merideñas dedicadas al Perpetuo Socorro elevaron una súplica especial durante las fiestas patronales por las zonas que sufrieron los terremotos
César Briceño/Pasante ULA
Este fin de semana, la Arquidiócesis de Mérida celebró la fiesta en honor a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en dos parroquias dedicadas a esta advocación mariana. Una oportunidad propicia para pedir el consuelo de la Virgen María, especialmente sobre las personas que sufren pérdidas físicas y materiales a raíz de los desastres naturales en Venezuela.

En la Rectoría de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en la Tercera, la festividad inició el sábado 27 de junio, con una emotiva tarde de adoración musical que llenó el ambiente de melodías marianas.
Durante este evento, los grupos de animación que forman parte de la rectoría realizaron una colecta especial de insumos y enseres para donar a las zonas afectadas por el desastre en Venezuela. Los voluntarios que participaron lograron recolectar alimentos, medicamentos y vestimenta para enviar a los lugares afectados.
Las agrupaciones que se presentaron durante la velada iniciaron el concierto con una alabanza que recordó a los presentes la importancia de la solidaridad para con los hermanos necesitados y la fraternidad en Cristo.
La celebración eucarística, que se realizó el domingo 28, fue presidida por los sacerdotes redentoristas que guían esta rectoría. El mensaje que transmitieron, a lo largo de la misa, fue de esperanza y oración profunda por las personas fallecidas durante los dos terremotos que afectaron a Venezuela el 24 de junio.
En la homilía, comentaron a los presentes sobre la necesidad de implorar el auxilio de la Madre en los momentos de dificultad que atraviesa el país, ya que por su amor maternal y su corazón devoto, los venezolanos pueden hallar consuelo y paz.
Tovar se solidarizó con Venezuela
Por su parte, la comunidad de Sabaneta conmemoró la solemnidad de la Virgen el propio sábado 27, con una caravana solidaria que recorrió los rincones del pueblo. Los grupos de apostolado se encargaron de organizar las carrozas con la imagen de la Virgen, banderas de Venezuela y mensajes de solidaridad con los hermanos necesitados del litoral central del país.
En el recorrido recolectaron alimentos en una jornada denominada “Un kilo de amor”, para los damnificados de la tragedia. Casa a casa, los feligreses aportaron alimentos que se destinaron para el posterior armado de combos alimenticios.
El recorrido concluyó con la celebración de la santa misa, presidida por el padre George de Jesús González, párroco de San Vicente Ferrer de la Playa.
Durante su predicación, el sacerdote pidió el auxilio de la Virgen del Perpetuo Socorro sobre los venezolanos, especialmente sobre los que se encuentran en situaciones vulnerables y se enfrentan a las consecuencias de los terremotos del pasado 24 de junio.
El padre destacó la presencia de las madres venezolanas durante la tragedia, las bendijo y colocó sus vidas a los pies de María, para que su amor y protección maternal las cubra en las horas de sufrimiento.
La feligresía merideña sigue unida en oración a la Virgen del Perpetuo Socorro, con la petición especial de la restauración de Venezuela, en medio de los momentos de dificultad que vive tras los desastres socionaturales.