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Los grupos de apostolado de la parroquia Santa Ana visitan hospicios, ancianatos y casas de abrigo en el marco de sus fiestas patronales, que se convierten en un momento propicio para honrar la vida de los adultos mayores
César Briceño/Pasante ULA
En el marco de la celebración de las fiestas patronales, la parroquia Santa Ana organizó una campaña en donde desplegó a sus grupos de apostolado con visitas solidarias a diversos ancianatos y casas de abrigo de la arquidiócesis.

Con el acompañamiento del Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Helizandro Terán, un grupo de voluntarios de la parroquia visitó las instalaciones del Ancianato Santísima Trinidad, ubicado en El Llanito La Otra Banda, para compartir un día de fraternidad y cariño con las abuelas que residen en el lugar.
En esta oportunidad, el apostolado que se encargó de organizar el encuentro fue la catequesis parroquial. Los adolescentes del grupo de confirmación, junto a sus padrinos, brindaron una mañana de esparcimiento, amor y calidez a los presentes.
El compartir permitió a los jóvenes conectar con las abuelas desde la oración y la caridad, con la guía de las religiosas de la congregación de las Carmelitas de la Madre Candelaria de San José, quienes dirigen el ancianato.
El valor de la memoria de los abuelos
Durante la actividad, monseñor Helizandro expresó la cercanía de la arquidiócesis con los abuelos, quienes son parte fundamental del acervo cultural, histórico y religioso de la Iglesia.
«Esta es una muestra de cariño y de amor que, desde la arquidiócesis y las parroquias, queremos manifestar a nuestros abuelos, quienes son un tesoro inconmensurable dentro de cada núcleo familiar», destacó el arzobispo.

El prelado agradeció a los sacerdotes, religiosas y servidores que entregan sus dones y talentos al servicio de los adultos mayores que, por diferentes razones, permanecen en estos hogares sustitutos.
Además, como Iglesia merideña, resaltó la importancia de la vida de estos abuelos, a quienes no se les puede menospreciar por el hecho de vivir en casas de abrigo.
«Desde nuestra iglesia los valoramos, los queremos y reconocemos en ellos (los adultos mayores) una autoridad revestida de Dios», concluyó el pastor.
Un mes para abrazar a los abuelos
Esta actividad es la segunda que se realiza dentro de la campaña, que espera cubrir otras casas y hogares de cuidado para adultos, previo a las fiestas patronales, a celebrarse el 26 de julio.

Las hermanas Dominicas de Santa Rosa de Lima fueron las primeras anfitrionas, quienes recibieron a la hermandad de Emaús de Santa Ana en la Casa Hogar Delia Dávila Gabaldón de la Avenida Urdaneta. En el encuentro, más de 15 religiosas de edad avanzada disfrutaron de una mañana de salón de belleza, música y compartir de los alimentos.
Sin dejar a un lado la oración y la contemplación, los servidores se reunieron en la capilla para vivir un momento de adoración previo al encuentro con las abuelas.
Con estas actividades, el párroco de Santa Ana, padre John Chacón, propone ampliar la atención de la parroquia a espacios que son más olvidados por la feligresía, con la finalidad de exaltar el patronazgo de Santa Ana y San Joaquín, abuelos de Jesucristo, sobre los adultos mayores.
El padre John invitó a los fieles a participar activamente de estas iniciativas, que espera se puedan realizar a menudo con el apoyo de otras parroquias y grupos de apostolado.