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La Arquidiócesis de Mérida celebró el VI Congreso Arquidiocesano de Educadores Católicos

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Durante dos días, los educadores de la red de colegios católicos y diferentes instituciones educativas de la Arquidiócesis de Mérida se reunieron para compartir sus experiencias en el camino de la formación cristiana y buscar alternativas para enfrentar los desafíos que atraviesa la comunidad educativa en la actualidad

César Briceño/Pasante ULA

(26-09-2026) Durante los días 24 y 25 de septiembre, la Pastoral Educativa de la Arquidiócesis de Mérida desarrolló el VI Congreso Arquidiocesano de Educadores Católicos, en el auditorio principal del Colegio “Inmaculada Concepción”, que contó con la participación de más de 350 docentes y educadores de diferentes instituciones merideñas. 

Bajo la premisa “frente a los grandes desafíos educativos de hoy, estamos llamados a ir más allá”, los participantes recibieron una serie de ponencias formativas dictadas por especialistas en diferentes áreas pedagógicas, quienes interactuaron con el público de forma dinámica durante sus intervenciones.

El padre Leonardo Angulo, asesor de la Pastoral Educativa, se encargó de dar las palabras de bienvenida y dirigió un emotivo y esperanzador mensaje a los educadores.

«En el contexto católico, ser educador no se basa solo en dar clases en una escuela o colegio; se trata de llevar el evangelio a todos, especialmente a los más pequeños del reino. Por eso, el educador debe recordar que siempre es necesario que Jesús esté al centro del servicio», destacó el padre durante su discurso.

El sacerdote agradeció la presencia de las diferentes instituciones y resaltó la participación de la red de Colegios Arquidiocesanos de Mérida, la Asociación Venezolana de Educadores Católicos (AVEC) y la Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP), quienes siempre son partícipes de estas iniciativas de formación para los educadores.

La dignidad del docente bajo la mirada de Jesús

Para iniciar el ciclo de ponencias, la primera estuvo a cargo del doctor Ángel Tovar, presidente nacional de la AVEC, quien abordó el tema de los retos actuales de los educadores y su posición en relación a la persona de Jesús.

Durante esta charla, el especialista habló un poco sobre la dignidad del docente en medio de un sistema que parece desplazar a Dios de la realidad de los alumnos.

Se basó en el pasaje bíblico de las bienaventuranzas para explicar su postura como líder de los educadores, e invitó a aquellos que enseñan a explorar a profundidad la vocación a la que están llamados, que no es otra que la de ser y ayudar a ser felices.

«La dignidad de una persona no se debe limitar únicamente a su acceso a los servicios básicos. Una persona se dignifica cuando es pleno y feliz, eso sucede cuando es capaz de cumplir sus metas y desarrollar su proyecto de vida», expresó el ponente.

Además, les brindó un mapa de “la pedagogía de Jesús”, que implica tres pasos, leer, orar y actuar. Esta es la ruta a seguir por los educadores para poder orientar a los estudiantes durante su paso por las instituciones educativas.

«Lo que un educador le enseña a un niño tiene una repercusión directa sobre la familia, la comunidad y hasta el futuro de un país, ya que en las manos de los pequeños está el progreso o declive de una sociedad», concluyó el docente.

Estas ponencias dieron paso a la distribución por equipos de los educadores, quienes conformaron mesas de trabajo lideradas por especialistas invitados, para abordar temas de interés pedagógico y social en el ámbito educativo y religioso.

La escuela como fuente de los valores católicos

En el segundo día del congreso, el invitado especial fue el arzobispo metropolitano de Mérida, monseñor Helizandro Terán, quien presentó una ponencia sobre la figura de Jesús y su enseñanza en el campo de la educación.

Para monseñor, «la escuela debe ser la primera fuente de propagación de la caridad, la misericordia y la piedad de Dios», ya que un niño que sea caritativo con su entorno, crecerá en los demás valores cristianos.

También, invitó a los educadores a dejarse instruir por Jesús en todos los aspectos de su vida, no solo en lo personal e individual, sino que puedan ser portavoces del mensaje cristiano en los espacios de labores diarias, que finalmente se convierten en sus segundos hogares.

«En el corazón de Jesús cabemos todos, pero debemos abrir nuestras vidas a su amor. Ese amor nos da la luz para poder ser lámparas en el camino de formación intelectual y personal de los pequeños», aseveró el arzobispo.

La eucaristía como centro de la vida del educador

Para clausurar el congreso, los educadores marcharon jubilosos desde el colegio hasta la Catedral Basílica Menor de la Inmaculada Concepción, donde participaron de la sagrada eucaristía celebrada por el padre Leonardo Angulo.

Durante la celebración, se realizó el rito de envío para iniciar el año escolar 2026-2027 bajo la mirada de Jesús, principal maestro y educador fervoroso de la fe, el amor y la esperanza.

Para concluir, el padre Leonardo agradeció a los educadores por su compromiso firme y fiel en el proceso educativo católico, que nunca dejará de enfrentar retos frente a una sociedad que parece avanzar en direcciones contrarias a las que dicta la voluntad y el amor de Dios.