Inspirados en la parábola del Buen Samaritano y bajo el amparo de Nuestra Señora de Lourdes, la Iglesia celebra este 11 de febrero la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo. Instituida por San Juan Pablo II, esta fecha nos convoca este año 2026 a encarnar la compasión activa que propone el Papa León XIV. Desde la Iglesia Merideña, el llamado es claro: trascender la emoción para convertirnos en gestos concretos de sanación y compañía, reafirmando que la pastoral de la salud es, ante todo, una caricia de Dios en medio de la debilidad