Comunicaciones ArquiMérida

Religiosos/as

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Bajo el signo de la fraternidad y la paz, la orden de los Frailes Menores Conventuales abrió con gozo el Año Jubilar Franciscano, un tiempo de gracia que invita a volver la mirada a San Francisco de Asís y a renovar, desde el Evangelio, el compromiso de ser instrumentos de reconciliación y encuentro en medio del mundo

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Con el propósito de profundizar en una educación más humana e integral, el Seminario San Buenaventura realizó una jornada académica sobre neurociencia y educación, que reunió a especialistas comprometidos con el aprendizaje y la dignidad de la persona

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Entre la escucha de la Palabra y el deseo de volver a Dios, la comunidad parroquial de Nuestra Señora de la Asunción celebró la bendición de nuevos confesionarios, espacios destinados a acoger historias de conversión, perdón y vida nueva

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Hace 41 años, el papa Juan Pablo II llegó a Mérida para fortalecer la esperanza del pueblo y dejar una huella viva en el corazón de la comunidad

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En ambiente de gozo en el Señor, de profunda fe y alegría eclesial, la comunidad de Rio Negro, en el municipio Guaraque, dio la bienvenida a su guía espiritual

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El recibimiento al nuevo párroco inició en el sector San Benito, en la Vuelta de Lola, y continuó en caravana hasta el templo parroquial de Prado Verde

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El Movimiento de Cursillo de Cristiandad de Mérida vivió una jornada de encuentro y oración el 25 de enero, celebrando la conversión de San Pablo y fortaleciendo el llamado a ser fermento del Evangelio en la comunidad

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Con estas acciones, la Arquidiócesis de Mérida reafirma su compromiso de acompañar de manera permanente a los movimientos apostólicos, promoviendo una Iglesia en salida, unida y en constante oración

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La Basílica Menor San Buenaventura celebró la consagración de su altar, un signo sagrado que recuerda a los fieles que Cristo es el verdadero altar y que la Eucaristía compromete a vivir una fe encarnada en el amor a Dios y al prójimo

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Con una tradición que ha pasado de generación en generación, la Paradura del Niño Jesús fue celebrada como signo de identidad religiosa y cultural del pueblo andino, recibiendo un reconocimiento que refuerza su valor histórico y espiritual