El Miércoles de Ceniza nos invita a detenernos, mirar nuestro interior y reconocer nuestra fragilidad ante Dios. Este 18 de febrero, la Iglesia en Mérida recordó que la conversión, la oración y la caridad son caminos para acercarnos al Señor, comenzando así un tiempo de Cuaresma lleno de gracia y esperanza