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Tres seminaristas de la Diócesis de Machiques dieron un paso crucial hacia el sacerdocio. La eucaristía estuvo marcada por el llamado de Monseñor Nicolás Nava a asumir el servicio con caridad y obediencia, y se convirtió en un emotivo escenario de despedida para el prelado, quien asumirá pronto las riendas de la Diócesis de Cabimas
César Briceño/Pasante ULA
(04-06-2026) En una emotiva y fraterna celebración, este miércoles 3 de junio, el Obispo Electo de la Diócesis de Cabimas, Monseñor Nicolás Nava, le confirió el Ministerio del Acolitado a un seminarista y del Lectorado a dos más, pertenecientes a la Diócesis de Machiques, que se han formado en el Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida.

Durante la ceremonia, que se realizó dentro de la eucaristía, el joven Carlos Morales recibió de manos de Monseñor Nava el Ministerio del Acolitado, el cual se confiere como último paso antes de la ordenación diaconal y que le permite a quien lo recibe servir en el altar de forma activa.
Por otra parte, los seminaristas José Alejandro Morales y José Gregorio Noguera recibieron la colación al ministerio del lectorado, por medio del cual podrán proclamar la Palabra de Dios durante las celebraciones eclesiásticas.
La eucaristía fue presidida por el obispo visitante, quien estuvo a cargo de la Diócesis de Machiques entre 2019 y principios de 2026, tiempo en el que mantuvo una relación muy estrecha con la casa de formación sacerdotal de Mérida, al enviar a sus seminaristas a culminar sus estudios del proceso sacerdotal.
En su homilía, agradeció la oportunidad que la Arquidiócesis de Mérida le brinda a los seminaristas de la Diócesis de Machiques y reconoció el arduo trabajo que los sacerdotes formadores hacen para preparar a los buenos pastores del futuro.

“A estos jóvenes les toca asumir el martirio de la vida cristiana y sacerdotal, a ejemplo de San Carlos Lwanga. Y, aunque no es tan fácil como parece, hay que hacer todo por amor al Señor”, destacó el prelado durante su predicación.
Además, les pidió seguir por el camino de la obediencia, el servicio y la caridad, para mostrar a Cristo vivo al mundo y proclamar sus bienaventuranzas, conforme se anunciaba en el evangelio del día.
La celebración también contó con la presencia del Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Helizandro Terán, y el Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de Mérida, Monseñor Luis Alfonso Márquez, así como del rector y un grupo de sacerdotes formadores del Seminario San Buenaventura.
Una despedida fraterna

Para concluir, Monseñor Helizandro le dirigió un mensaje de agradecimiento y despedida a su hermano en la fe, Monseñor Nicolás, a quien bendijo por su nueva misión pastoral en Cabimas.
“Has sido un medio para que otros imiten y sigan a Cristo. Ahora vas a tu tierra, a servir como un ministro enviado para cuidar a sus hermanos”, le expresó el Arzobispo a Monseñor Nicolás.
Le exhortó a mantenerse en oración constante y a pedir siempre la oración de la feligresía, para que su ministerio sea fecundo en Cristo y su episcopado pueda estar lleno de la gracia del Espíritu Santo.