Comunicaciones ArquiMérida

Parroquia Nuestra Señora del Rosario recibió nueva imagen de su patrona

s

Visitas: 59

La entronización de la nueva imagen de Nuestra Señora del Rosario marcó una jornada de especial significado para la comunidad parroquial, que también celebró la consagración de tres jóvenes al servicio del altar

Prensa Arquidiócesis de Mérida

(07-09-2026) La parroquia Nuestra Señora del Rosario vivió una jornada de profunda alegría y fe el domingo 6 de septiembre, al recibir y entronizar una nueva imagen de su patrona, la Santísima Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario.

La iniciativa de contar con una nueva imagen —impulsada por el padre Luis Salas, párroco de la comunidad— surgió ante el deterioro que presentaba la anterior y como un signo de renovación para la vida espiritual y pastoral de la parroquia.

La celebración eucarística fue presidida por el padre Luis Salas, y concelebrada por el padre Eduardo Gotopo, vicario parroquial, junto al padre Manuel González, SDB.

Asimismo, participaron miembros de los diferentes grupos de apostolado y fieles de la comunidad parroquial.

Durante su homilía, el padre Luis Salas centró su reflexión en dos aspectos presentes en la Liturgia de la Palabra: la corrección como camino hacia la salvación y el amor como fuente de unidad.

El sacerdote recordó que la corrección, cuando nace del amor, es una manifestación del deseo de procurar el bien y la salvación de los demás.

«Quien nos ama nos corrige», expresó al señalar que Dios, como Padre, orienta constantemente la vida de sus hijos y los invita a escuchar su voz sin endurecer el corazón.

Asimismo, destacó que la salvación no puede ser entendida de manera individualista, sino como un camino que también debe llevar a cada cristiano a procurar el bien y la salvación de sus hermanos.

«La corrección hecha con amor, la corrección que parte de la caridad con que Dios abraza y envuelve nuestro corazón, hace posible la gracia de la salvación para todos», manifestó.

El párroco también hizo énfasis en la importancia de la oración como fundamento de la conversión personal y comunitaria, recordando las palabras de Jesús: «Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

En este sentido, explicó que la corrección y el acompañamiento entre los hermanos deben partir de la oración, sostenerse en ella y conducir nuevamente a la comunión.

Al referirse a la carta del apóstol San Pablo a los Romanos, el padre Luis Salas recordó que toda la ley se resume en el amor al prójimo.

Por ello, invitó a la comunidad parroquial a vivir un amor concreto que no permanezca únicamente en las palabras o los sentimientos, sino que se manifieste en la vida diaria y en la comunión dentro del hogar, el trabajo y la parroquia.

En el marco de la celebración, el padre Luis Salas destacó que la bendición y entronización de la nueva imagen de Nuestra Señora del Rosario representa también una invitación para toda la comunidad a renovar su vida cristiana.

«Hemos bendecido una nueva imagen, pero la bendición de esta imagen y su entronización entre nosotros es también una invitación para que vivamos la conversión de nuestra vida como imagen de Dios y de María entre los hermanos», afirmó.

Asimismo, destacó el significado del Santo Rosario como signo de unidad para la comunidad, invitando a los fieles a permanecer unidos, más allá de las diferencias, bajo la protección y el amor de la Madre de Dios.

La jornada también estuvo marcada por la consagración de tres jóvenes monaguillos, quienes asumieron el compromiso de servir en el altar.

El sacerdote pidió a la comunidad elevar sus oraciones por estos jóvenes y destacó la importancia de acompañarlos en su camino de fe.

«Son el futuro de nuestra Iglesia y el semillero de nuestras vocaciones», expresó, al invitar a los fieles a apoyar y orientar a las nuevas generaciones dentro de la vida eclesial.

Con la entronización de la nueva imagen de Nuestra Señora del Rosario, la parroquia dio inicio oficialmente al cronograma de sus próximas fiestas patronales.

Como parte de esta preparación, la imagen de la Santísima Virgen recorrerá las diferentes comunidades y sectores que conforman la parroquia, llevando un mensaje de fe, oración y encuentro entre los fieles.