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Monseñor Alberto Ortega Martín recorrió comunidades parroquiales, compartió con sacerdotes, seminaristas y religiosos, visitó a los enfermos y participó en la elevación del Santuario San Buenaventura de Ejido a Basílica Menor
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(09-10-2026) Con un mensaje de fe, fraternidad y esperanza, la Arquidiócesis de Mérida recibió del 27 de septiembre al 4 de octubre a monseñor Alberto Ortega Martín, nuncio apostólico en Venezuela, quien realizó una visita pastoral que permitió estrechar los vínculos de comunión con el Santo Padre, compartir con las comunidades de la Iglesia merideña y acompañar diversos acontecimientos de su vida pastoral.
La visita comenzó en Santo Domingo, municipio Cardenal Quintero, donde el representante pontificio fue recibido por la feligresía, el clero y las autoridades locales. Desde este primer encuentro, monseñor Ortega Martín transmitió el saludo y la cercanía del papa León XIV, invitando a los fieles a vivir la fe con alegría y a fortalecer su compromiso como Iglesia.
El recorrido continuó por Lagunillas, donde fue recibido por las comunidades del Arciprestazgo San Isidro Labrador.
También acompañó la inauguración del área quirúrgica del Centro Médico «Por Él, Con Él y En Él», iniciativa impulsada por Cáritas Mérida para fortalecer la atención sanitaria, especialmente al servicio de quienes más lo necesitan.
Durante su permanencia en la Iglesia local, el Nuncio presidió la fiesta patronal de San Miguel Arcángel en la parroquia El Llano, una celebración que reunió a obispos, sacerdotes y fieles.
En su homilía, destacó la vocación de cada bautizado a colaborar en la obra de la salvación y exhortó a los cristianos a caminar como discípulos misioneros, haciendo de la santidad y del servicio caminos concretos de encuentro con Dios.
La agenda incluyó también encuentros con el presbiterio arquidiocesano y los seminaristas del Seminario San Buenaventura.
En estos espacios, monseñor Ortega Martín reflexionó sobre la importancia de la oración, el acompañamiento vocacional, la vida familiar y la misión evangelizadora de los sacerdotes.
Asimismo, conoció el trabajo de las distintas áreas pastorales y compartió con los jóvenes en formación, animándolos a responder con libertad y generosidad al llamado de Dios.
Cercanía con las comunidades y compromiso con la sociedad
En el Valle del Mocotíes, el representante del Santo Padre visitó Santa Cruz de Mora, Tovar y Bailadores, donde recibió expresiones de afecto de las comunidades parroquiales, sacerdotes y autoridades civiles.
En el Santuario Nuestra Señora de Regla, en Tovar, presidió la celebración eucarística y recibió reconocimientos por parte de las instituciones locales. Posteriormente, compartió con los fieles del Santuario Nuestra Señora de la Candelaria, en Bailadores.
El jueves 1 de octubre, monseñor Ortega Martín sostuvo un encuentro con representantes de las autoridades civiles, universitarias y de la sociedad merideña en el Palacio Arzobispal. En esa ocasión, reiteró el mensaje de paz, convivencia y reconciliación que trae de parte del Papa León XIV, y destacó el afecto del Santo Padre por el pueblo venezolano.
Ese mismo día visitó el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Los Andes (IAHULA), donde celebró la Eucaristía junto a pacientes, familiares, personal sanitario y sacerdotes.
Ante quienes atraviesan momentos de enfermedad y sufrimiento, transmitió un mensaje de consuelo y recordó que Dios permanece cercano a sus hijos.
La presencia de una reliquia de primer grado de San José Gregorio Hernández acompañó esta jornada de oración por los enfermos y por quienes trabajan en su cuidado.
Un acontecimiento histórico para la Iglesia merideña
Uno de los momentos centrales de la visita tuvo lugar en Ejido, donde el Nuncio Apostólico presidió la celebración con motivo de la elevación del Santuario San Buenaventura a la dignidad de Basílica Menor, el jueves 1 de octubre.
La celebración reunió a obispos, sacerdotes, religiosos y numerosos fieles, y representó un acontecimiento significativo para la comunidad de Campo Elías y para toda la Arquidiócesis de Mérida.
Durante su homilía, monseñor Ortega Martín invitó a comprender la Basílica como un lugar privilegiado para el encuentro con Cristo, la celebración de los sacramentos, la caridad y la comunión eclesial.
También animó a la comunidad a mantener vivo el espíritu de fe que ha acompañado la restauración del templo y a convertirlo en un espacio de acogida, oración y servicio.
La visita continuó por los Pueblos del Sur, donde el Nuncio recorrió distintas comunidades, entre ellas Mucutuy, Mucuchachí, Chacantá y Canaguá, entre otras localidades.
En cada encuentro, la cercanía de la gente, las expresiones de religiosidad popular y la acogida de las comunidades manifestaron la vitalidad de la fe en esta región andina.
Encuentro con la vida consagrada y despedida
En el último día de su visita, monseñor Alberto Ortega Martín compartió con miembros de la vida religiosa presentes en Mérida, en un encuentro fraterno dedicado a la misión de las comunidades consagradas y a su aporte a la vida de la Iglesia.
La jornada permitió renovar la comunión y agradecer el servicio que religiosos y religiosas prestan en distintos ámbitos pastorales.
La visita concluyó el domingo 4 de octubre con una celebración eucarística de despedida en la Basílica Menor Catedral Inmaculada Concepción junto a la comunidad de los Franciscanos Conventuales, clero merideño, fieles y devotos de San Francisco de Asís.
Durante ocho días, la presencia del Nuncio Apostólico dejó un llamado a fortalecer la comunión con el Sucesor de Pedro, renovar la vocación misionera y trabajar por una Iglesia cercana a las personas, especialmente a quienes viven situaciones de enfermedad, necesidad o dificultad.
La Arquidiócesis de Mérida agradece la visita de monseñor Alberto Ortega Martín, quien hizo presente el afecto del papa León XIV y animó a las comunidades a seguir caminando juntas en la fe, la fraternidad y la esperanza, al servicio del Evangelio y del pueblo venezolano.























