La Catedral Basílica Menor Inmaculada Concepción de Mérida, erigida hoy como el principal símbolo arquitectónico y espiritual del estado, consolidó su estructura actual tras cuatro siglos de transformaciones que iniciaron en 1558. Desde sus orígenes como un precario templo de bahareque hasta la reconstrucción monumental dirigida por Manuel Mujica Millán en el siglo XX, el edificio representa la resiliencia de la sociedad merideña frente a las crisis económicas y los devastadores terremotos que marcaron su historia