Al cumplirse un mes de los terremotos del 24 de junio, el Arciprestazgo Inmaculada Concepción congregó a los fieles en la Catedral Metropolitana de Mérida para una jornada de adoración, reconciliación y una solemne eucaristía funeral por las víctimas. La Iglesia renovó su llamado a la solidaridad, la esperanza y el compromiso con quienes aún sufren las consecuencias de la tragedia