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El padre Carlos Araujo y el padre Ramón Parra iniciaron su ministerio como párrocos de cuatro comunidades de la Arquidiócesis de Mérida, en celebraciones eucarísticas presididas por el arzobispo metropolitano, Monseñor Helizandro Terán
Prensa Arquidiócesis de Mérida

(24-08-2026) La Arquidiócesis de Mérida continúa acompañando a sus comunidades en los procesos de renovación pastoral y, durante el fin de semana, celebró la toma de posesión de dos nuevos párrocos que asumirán el servicio y acompañamiento espiritual de los fieles en Tovar y Ejido.
El sábado 22 de agosto, el padre Carlos Araujo tomó posesión como párroco de las parroquias Nuestra Señora del Amparo y San Pedro, en el municipio Tovar. La Eucaristía fue presidida por Monseñor Helizandro Terán, arzobispo metropolitano de Mérida, quien acompañó a la comunidad en este momento significativo de su vida pastoral.
Durante la celebración, el sacerdote recibió formalmente la encomienda de pastorear estas comunidades, asumiendo el compromiso de anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y acompañar a los fieles en su camino de fe.
Como parte del rito de toma de posesión, el nuevo párroco fue presentado ante la comunidad y realizó las promesas propias de su ministerio, expresando su disposición a ejercer el servicio pastoral que le ha sido confiado en comunión con el arzobispo y con toda la Iglesia.
La comunidad de Tovar acompañó este momento con alegría y oración, acogiendo al padre Carlos Araujo y encomendando a Dios el inicio de esta nueva etapa pastoral.
Un nuevo servicio pastoral para Ejido

La jornada continuó el domingo 23 de agosto, cuando el padre Ramón Parra tomó posesión como párroco de las parroquias Santiago Apóstol y Santa María Bernarda Butler, en el municipio Campo Elías.
La celebración también fue presidida por Monseñor Helizandro Terán, quien exhortó al nuevo párroco a vivir su ministerio desde la cercanía, el servicio y el anuncio del Evangelio.
La toma de posesión constituye un momento de comunión entre el obispo, el sacerdote y la comunidad parroquial, en el que se hace visible la responsabilidad que recibe el nuevo párroco de cuidar la vida espiritual de los fieles, promover la participación de los distintos grupos y movimientos, y trabajar junto a la comunidad en la misión evangelizadora de la Iglesia.
Ante los fieles reunidos, el padre Ramón Parra asumió este nuevo servicio pastoral, confiando su ministerio a Dios y poniendo su trabajo al servicio de las comunidades que le han sido encomendadas.
Una misión que se construye en comunidad
Con estas dos tomas de posesión, la Arquidiócesis de Mérida reafirma que el ministerio sacerdotal se vive como un servicio al Pueblo de Dios. Los nuevos párrocos están llamados a caminar junto a sus comunidades, conocer sus realidades, fortalecer la vida sacramental y litúrgica, acompañar a las familias y promover espacios de evangelización y fraternidad.
La Iglesia merideña encomienda a Nuestra Señora del Amparo, San Pedro, Santiago Apóstol y Santa María Bernarda Butler el ministerio de los sacerdotes que desde ahora estarán al frente de estas comunidades, pidiendo al Señor que les conceda sabiduría, fortaleza y espíritu de servicio para llevar adelante la misión que les ha sido confiada.