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La comunidad de la Urbanización Carabobo abrió las puertas de su templo parroquial para acoger a los peregrinos que visitaran el lugar durante el Año Arquidiocesano Coromotano, un tiempo propicio para recibir la indulgencia plenaria a los pies de María de Coromoto, patrona de Venezuela
César Briceño/Pasante ULA
(15-09-2026) La parroquia Nuestra Señora de Coromoto de El Chama celebró este domingo, 13 de septiembre, la fiesta en honor a su patrona donde, con júbilo y gozo, se dio la apertura oficial del Templo Jubilar por el Año Arquidiocesano Coromotano.

La eucaristía fue presidida por el arzobispo metropolitano de Mérida, monseñor Helizandro Terán, quien, en compañía del párroco de la comunidad, padre Jean Carlos González, dio la bienvenida oficial de los fieles al templo destinado para el peregrinar de la feligresía merideña, especialmente de la zona del Páramo, el Mocotíes y el casco central de la arquidiócesis.
Para iniciar la fiesta, los vasallos coromotanos con su indumentaria indígena recorrieron las principales calles de la comunidad, en custodia de la imagen de la Virgen de Coromoto, que regresaba al templo parroquial después de casi un mes de peregrinar por los sectores que conforman la parroquia.
Durante la celebración eucarística, el padre Jean Carlos dio lectura al decreto oficial del Año Jubilar que inició el pasado 11 de septiembre, con la solemnidad en la parroquia Río Negro. Este documento emanado desde el arzobispado declara a esta parroquia del Arciprestazgo Santo Cristo como el templo que albergará a los peregrinos devotos de la Virgen de Coromoto, patrona de Venezuela.
Un mensaje de fe mariana por el Año Jubilar Coromotano
Por su parte, monseñor destacó la importancia de la devoción mariana a la Virgen de Coromoto, quien, con su aparición al cacique y su familia, es ejemplo de una iglesia que ora y se mantiene firme desde los valores del hogar.
«La Virgen de Coromoto nos invita a evangelizar desde la familia, esa es la primera tarea de todo cristiano. Si desde el seno de la familia se predica y se cultiva el evangelio, podremos cosechar una verdadera iglesia doméstica de Cristo. La familia no puede ser luz en el mundo y oscuridad en su propio hogar», expresó el arzobispo.

Durante su homilía enfatizó el poder de la fe de María, en la nobleza de su obediencia y en su amor maternal, cuya intersección es tan efectiva que todos los fieles reciben respuesta a sus plegarias, cual madre que nunca desampara a sus hijos.
«María asume un rol esencial en el plan de salvación. En su vientre se gestó, con la unción del Espíritu Santo, el milagro de la encarnación del Hijo de Dios. Esta maternidad divina fue compartida con la humanidad, por eso ella es madre de los cristianos, desde la fe», expuso el prelado.
Para concluir su predicación, detalló el sentido del mensaje de la aparición de la Nuestra Señora de Coromoto en medio del pueblo venezolano. La Virgen le pide a los venezolanos convertirse y ser cristianos de fe, abandonados en Cristo. Para ello, los valores del evangelio deben guiar y regir sus vidas, bajo la acción del Espíritu Santo que actúa si la experiencia de fe lo permite.
La imagen coromotana que acompañará a los peregrinos
Antes de culminar la eucaristía, la cofradía de la Virgen de Coromoto se encargó de entronizar en el altar la imagen que acompañará y recibirá a los peregrinos durante este año jubilar. Monseñor bendijo la figura mariana y pidió venerar con respeto y decoro a la patrona de Venezuela.
Finalmente, el arzobispo expresó el gozo y la alegría de celebrar junto a la feligresía merideña, la apertura de este templo jubilar, e invitó a todos los fieles de la arquidiócesis a unirse a las celebraciones propias de este año y, especialmente, a trabajar por la indulgencia plenaria a la que nos invita el papa León XIV.
Para ganar la indulgencia plenaria se deben seguir cuatro pasos sencillos, pero llenos de fe: asistir al templo jubilar; confesarse; recibir la Sagrada Comunión; y elevar una oración por el Papa y por la Iglesia Universal, a los pies de la imagen de María de Coromoto.