Monseñor Helizandro Terán agradeció el apoyo de quienes hicieron posible la venta de los bonos arquidiocesanos.
Monseñor Helizandro Terán agradeció el apoyo de quienes hicieron posible la venta de los bonos arquidiocesanos.
La actividad fue organizada por la Arquidiócesis de Mérida, que decretó un Jubileo en honor al San Benito. Previo a esta celebración, se realizó un Congreso sobre la vida y obra del Santo Negro.
Monseñor Helizandro Terán expresó que como iglesia merideña se sentía feliz y agradecido a Dios nuestro Padre por estos dos nuevos y jóvenes presbíteros, futuro de esperanza para la Arquidiócesis.
El pasado 27 de diciembre, la iglesia llevó a cabo el sorteo, el cual coincidió con la Solemne Eucaristía que dio apertura al Año Santo 2025 y los 500 años del nacimiento de San Benito.
Esta es una tradición que aglutina un gran número de devotos que llegan desde otros municipios e, incluso, estados para hacerse parte de una de las más importantes manifestaciones religiosas del páramo merideño.
Esta fiesta es una manifestación religiosa impregnada en el corazón de los pobladores de Timotes, quienes atribuyen a la gracia e intercesión de San Benito, los milagros y favores recibidos.
La imagen del Cristo de las multitudes, del artista Manuel de la Fuente, acompañó hasta la puerta de la Catedral y se convirtió en imagen de redención y esperanza para los peregrinos.
Fueron entregados, mediante acta descriptiva, insumos médicos, ropa, productos de aseo personal y limpieza.
El arzobispo de Mérida también invitó a que hagamos nuestras las palabras de los ángeles que se le aparecieron a los pastores de Belén la noche del nacimiento del Niño Jesús: “Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad”
Desde el páramo merideño hasta los pueblos del sur, cada Cáritas Parroquial se encargó de la distribución de los insumos y, a su vez, incorporaron otras actividades como inflables, pintacaritas y cotillones.