A la Santa Imagen del Niño de Cacute se le atribuyen infinidad de milagros, lo que lo ha llevado a convertirse en una de las festividades más importantes del páramo merideño
A la Santa Imagen del Niño de Cacute se le atribuyen infinidad de milagros, lo que lo ha llevado a convertirse en una de las festividades más importantes del páramo merideño
Al inicio de este año jubilar, como pastores de la Iglesia reiteramos nuestro compromiso de acompañar al pueblo venezolano en sus alegrías y sufrimientos, y contribuir, a través de la cotidiana acción evangelizadora, a que reinen en nuestro país el respeto de la dignidad de la persona, la verdad, la justicia, el estado de derecho, la libertad y la paz.
Esta tradición, que tiene más de 80 años, se realiza en los límites de los estados Táchira y Mérida, y reúne a cientos de feligreses cada año
Monseñor Helizandro Terán agradeció el apoyo de quienes hicieron posible la venta de los bonos arquidiocesanos.
La actividad fue organizada por la Arquidiócesis de Mérida, que decretó un Jubileo en honor al San Benito. Previo a esta celebración, se realizó un Congreso sobre la vida y obra del Santo Negro.
Monseñor Helizandro Terán expresó que como iglesia merideña se sentía feliz y agradecido a Dios nuestro Padre por estos dos nuevos y jóvenes presbíteros, futuro de esperanza para la Arquidiócesis.
El pasado 27 de diciembre, la iglesia llevó a cabo el sorteo, el cual coincidió con la Solemne Eucaristía que dio apertura al Año Santo 2025 y los 500 años del nacimiento de San Benito.
Esta es una tradición que aglutina un gran número de devotos que llegan desde otros municipios e, incluso, estados para hacerse parte de una de las más importantes manifestaciones religiosas del páramo merideño.
Esta fiesta es una manifestación religiosa impregnada en el corazón de los pobladores de Timotes, quienes atribuyen a la gracia e intercesión de San Benito, los milagros y favores recibidos.
La imagen del Cristo de las multitudes, del artista Manuel de la Fuente, acompañó hasta la puerta de la Catedral y se convirtió en imagen de redención y esperanza para los peregrinos.