Presidido por Monseñor Helizandro Terán y con una multitudinaria convocatoria en la Plaza de Toros Román Eduardo Sandia, el Pentecostés Arquidiocesano se convirtió en un encuentro de fe, cultura y renovación espiritual
Presidido por Monseñor Helizandro Terán y con una multitudinaria convocatoria en la Plaza de Toros Román Eduardo Sandia, el Pentecostés Arquidiocesano se convirtió en un encuentro de fe, cultura y renovación espiritual
Fue un encuentro en el que participaron diferentes instituciones educativas católicas y seglares
La celebración fue el resultado de varios meses de preparación catequética, en los que los jóvenes, guiados por sus catequistas, reflexionaron sobre su fe, los sacramentos y el compromiso que implica seguir a Cristo en la vida cotidiana
Estuvieron presentes cursillistas de Mérida y de las Diócesis de Trujillo, San Cristóbal y El Vigía-San Carlos del Zulia. Un encuentro que llevaba por lema: “Vida apostólica desde la piedad: Transformando dirigentes para fermentar los ambientes”