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Fe, tradición y gratitud marcaron la celebración de San Isidro Labrador en la Arquidiócesis de Mérida

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Agricultores, familias y comunidades parroquiales participaron en las festividades de San Isidro Labrador en la Arquidiócesis de Mérida, renovando una tradición que une la fe cristiana con el trabajo del campo andino

Prensa Arquidiócesis de Mérida

(20-05-2026) Con expresiones de profunda fe popular, coloridas procesiones y el tradicional homenaje de los agricultores, la Arquidiócesis de Mérida celebró el pasado 15 de mayo la festividad de San Isidro Labrador, patrono del campo y de los hombres y mujeres que trabajan la tierra.

A lo largo y ancho de la geografía eclesiástica merideña, parroquias, comunidades rurales y familias campesinas se congregaron para agradecer a Dios por los frutos de la tierra y encomendar bajo la intercesión de San Isidro las cosechas, el trabajo agrícola y el sustento de los hogares andinos.

En la parroquia San Isidro Labrador de El Valle, la solemne eucaristía fue presidida por monseñor Helizandro Terán, arzobispo metropolitano de Mérida, en medio de una celebración donde la fe, la cultura y las tradiciones populares se hicieron presentes a través de las procesiones y las tradicionales carrozas adornadas con verduras, frutas, flores y productos del campo, como signo de gratitud y ofrenda al santo madrileño.

La celebración estuvo acompañada además por cantos, manifestaciones culturales y la participación activa de agricultores y familias de las comunidades, quienes renovaron su confianza en Dios en medio de las dificultades que atraviesa el sector agrícola venezolano.

En el Arciprestazgo San Isidro Labrador de Lagunillas, distintas parroquias también se unieron a la festividad con una amplia participación de fieles y agrupaciones tradicionales de vasallos, expresión cultural y religiosa característica de estas celebraciones en los pueblos andinos.

Asimismo, en Mesa de Las Palmas, comunidad que también tiene a San Isidro Labrador como patrono, la eucaristía central fue presidida por Monseñor Alfredo Torres, obispo emérito de San Fernando de Apure, quien animó a los presentes a mantener viva la fe y las tradiciones que fortalecen la identidad cristiana de los pueblos.

En las comunidades del páramo merideño, agricultores y productores rindieron homenaje al santo con procesiones, bendiciones de cosechas y celebraciones eucarísticas, reafirmando la devoción que desde hace generaciones acompaña la vida del campo en los Andes venezolanos.

Las festividades continuaron durante todo el fin de semana en diversas parroquias de la Arquidiócesis. Como cierre de estas celebraciones, el pasado lunes 18 de mayo, Monseñor Helizandro Terán presidió la eucaristía en el Santuario Nuestra Señora de la Candelaria de Bailadores, donde los fieles recordaron las virtudes de humildad, trabajo y oración de San Isidro Labrador, así como los milagros atribuidos a su intercesión en favor de quienes cultivan la tierra.

La Iglesia merideña destacó que esta festividad continúa siendo una de las expresiones más vivas de la religiosidad popular andina, donde la fe se entrelaza con la cultura campesina y el agradecimiento a Dios por el don de la creación y el trabajo humano.