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Entre muestras de afecto, oración y esperanza, los fieles de la Parroquia San Juan Pablo II dieron la bienvenida a su nuevo pastor, confiando a Dios el inicio de una nueva etapa de acompañamiento espiritual y evangelización en la comunidad
Prensa Arquidiócesis de Mérida

(22-06-2026) En un ambiente de fe, alegría y esperanza, la comunidad parroquial de San Juan Pablo II, en el sector El Molino de Lagunillas, recibió el sábado 20 de junio a su nuevo párroco, el padre Eudes Ovidio Puentes Matheus, quien hasta ahora desempeñaba su ministerio en la Parroquia Nuestra Señora del Amparo de Tovar.
La jornada inició en la Santa Cruz de la Misión de El Molino, donde fieles, grupos de apostolado y miembros de la comunidad dieron la bienvenida al sacerdote. Desde allí partió una procesión por las principales calles de la localidad, acompañada por la Banda del Colegio Ciudad de Lagunillas, en un recorrido que manifestó la cercanía y el entusiasmo de la feligresía ante el inicio de esta nueva etapa pastoral.
Al llegar al templo parroquial, el padre Ovidio expresó palabras de agradecimiento por el recibimiento brindado y encomendó su nuevo servicio pastoral a Dios y a la intercesión de la Santísima Virgen María.
La Eucaristía fue presidida por el padre José Gregorio Méndez, vicario general de la Arquidiócesis de Mérida, en representación de Monseñor Helizandro Terán, arzobispo metropolitano de Mérida. Le acompañaron los padres Eudes Ovidio Puentes y José Gregorio Sánchez.
La celebración comenzó con la lectura oficial del nombramiento del nuevo párroco, seguida de la profesión de fe y el juramento de fidelidad al arzobispo y a la Iglesia por parte del padre Eudes Ovidio.

Posteriormente, se realizaron los ritos propios de la toma de posesión canónica, entre ellos la entrega de las llaves del templo y del Sagrario, la toma de la sede presbiteral, la entrega del confesionario y de la pila bautismal, signos que expresan las responsabilidades pastorales confiadas al nuevo pastor de la comunidad.
Durante su homilía, el padre José Gregorio recordó que la vida cristiana está llamada a fundamentarse en la confianza, en la providencia divina y en la fidelidad a Dios por encima de cualquier apego material o interés personal. Inspirado en las lecturas del día, invitó a la comunidad a reconocer las bendiciones recibidas del Señor y a permanecer firmes en el camino de la fe.
Asimismo, destacó que el sacerdote participa de las funciones propias del obispo en la comunidad parroquial: gobernar, enseñar y santificar al Pueblo de Dios. En este sentido, exhortó a los fieles a acompañar a su nuevo párroco con la oración, el trabajo pastoral y la corresponsabilidad eclesial, para seguir fortaleciendo la vida de la parroquia.
El Vicario General también recordó que la Arquidiócesis de Mérida celebra actualmente el Año de la Espiritualidad, una invitación a profundizar en la relación con Dios mediante la oración, la escucha de la Palabra y la vida sacramental, elementos fundamentales para el crecimiento de toda comunidad cristiana.

Al finalizar la celebración, el padre Eudes Ovidio dirigió unas palabras de gratitud a la comunidad que sirvió anteriormente y manifestó su disposición de entregar generosamente su ministerio al servicio de la parroquia San Juan Pablo II. Encomendó esta nueva misión a la Inmaculada Concepción, patrona de la Arquidiócesis de Mérida y de su natal La Azulita.
En nombre de la comunidad parroquial, un representante de la Hermandad de Emaús ofreció un mensaje de bienvenida al nuevo párroco, expresando la disposición de los fieles a caminar junto a él en la construcción de una Iglesia viva, misionera y comprometida con el Evangelio.
Con esta celebración, la Parroquia San Juan Pablo II inicia una nueva etapa de su historia, confiando en que el ministerio del padre Eudes Ovidio Puentes contribuirá al fortalecimiento de la vida espiritual, pastoral y comunitaria de esta joven comunidad.