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La celebración estuvo presidida por Monseñor Helizandro Terán, quien exhortó a la comunidad de Ejido a vivir su fe con coherencia y a reconocer a Cristo como centro de su vida
Prensa Arquidiócesis de Mérida
(24-08-2026) La comunidad de la Basílica Menor San Buenaventura de Ejido vivió el domingo 23 de agosto una jornada de especial significado para su historia, con la presentación y bendición de los símbolos basilicales que acompañarán al templo en esta nueva etapa de su vida eclesial.

La Eucaristía fue presidida por Monseñor Helizandro Emiro Terán Bermúdez, arzobispo metropolitano de Mérida, y concelebrada por el padre Pablo Olivo León Uzcátegui, párroco y rector de la Basílica.
Durante su homilía, el arzobispo centró su reflexión en el pasaje evangélico en el que Jesús pregunta a sus discípulos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?», destacando que reconocer a Cristo como Mesías e Hijo de Dios implica mucho más que una profesión verbal de fe.
Monseñor Terán explicó que la fe es un don de Dios que exige una respuesta concreta de parte del creyente, pues reconocer a Jesús como Señor significa permitirle orientar la existencia, transformar las decisiones y convertirse verdaderamente en el centro de la vida.

«Decirle a Jesús: “Tú eres el Mesías”, significa dejar que nuestras vidas, nuestras familias y nuestras decisiones sean construidas sobre Él», señaló, invitando a los fieles a revisar la manera en que viven su fe en medio de las dificultades cotidianas.
El arzobispo también recordó las palabras de Cristo a Pedro: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia», haciendo referencia a la unidad de la Iglesia en torno a Cristo y a la comunión con el sucesor de Pedro.
En este sentido, exhortó a la comunidad de Ejido a no tener miedo de manifestar su fe en una sociedad que, en ocasiones, coloca otros valores por encima del Evangelio. Asimismo, invitó a los fieles a renovar su compromiso con la Iglesia y a hacer de Cristo el fundamento de sus vidas.
Símbolos de comunión e identidad basilical
Después de la liturgia de la Palabra, se realizó la presentación y bendición de los símbolos que identifican a la Basílica Menor San Buenaventura.

El primero de ellos fue el Escudo Basilical, insignia que representa la dignidad del templo como Basílica Menor y su comunión con el Santo Padre y la Iglesia universal.
El escudo está coronado por la umbela pontificia y acompañado por las dos llaves cruzadas, símbolos vinculados a la autoridad confiada por Cristo a San Pedro.
Sus elementos incorporan referencias a la historia, identidad, cultura y espiritualidad de la comunidad de Ejido. El color verde y la representación de la Eucaristía evocan el trabajo de la tierra ejidense, la esperanza y el amor divino; el color dorado, junto al libro, la pluma y la mitra, representa a San Buenaventura como Doctor Seráfico, teólogo, místico y obispo; mientras que el azul y la cúpula recuerdan la protección de la Inmaculada Concepción y la arquitectura del templo.
El escudo incorpora además el lema: «Ejido, Tierra de Gracia, Música y Dulzura», expresión de la identidad y riqueza cultural y espiritual de esta comunidad.
Posteriormente fueron presentadas las Llaves Pontificias, símbolo de la comunión con el Papa y con la Iglesia universal. Estas piezas fueron elaboradas gracias al trabajo conjunto de miembros de la comunidad parroquial, bajo la dirección del ingeniero Carlos José Sánchez, y con la participación de artesanos y feligreses que aportaron materiales y recursos para hacer posible su realización.
La tercera insignia presentada fue el Tintinábulo, elemento propio de las basílicas que, mediante su sonido, anuncia solemnemente la presencia del templo en las celebraciones y procesiones.
Su estructura en forma de trípode representa tres pilares fundamentales de la vida cristiana: Iglesia, familia y comunidad.En su parte superior lleva la Cruz de Cristo y las Llaves del Reino. La campanilla fue donada por el padre Olivo León.
Finalmente, fue presentado el Himno de la Basílica Menor San Buenaventura, titulado Basílica de Amor, obra que recoge la fe, historia, cultura y devoción del pueblo ejidense. La adaptación poética y musical estuvo a cargo del profesor Ribert Salas, la profesora Rosely Cortez y María Isabel Salas, con aportes de integrantes de la Coral San Buenaventura y referencias al patrimonio histórico y religioso de Ejido.
Luego de la presentación, Monseñor Helizandro Terán impartió la bendición sobre cada uno de los símbolos, así como sobre las letras que formarán parte de la fachada exterior del templo.
Como momento especial de la jornada, la Coral San Buenaventura interpretó por primera vez el himno oficial de la Basílica, uniendo en el canto la historia y la espiritualidad de la comunidad.
Una comunidad que se prepara para un momento histórico
Al finalizar la celebración, el padre Olivo León, párroco y rector de la Basílica, expresó su agradecimiento a todas las personas que hicieron posible la elaboración de los símbolos basilicales y a quienes han contribuido con los trabajos de recuperación, adecuación y embellecimiento del templo.
La comunidad continúa preparándose para uno de los acontecimientos más importantes de su historia reciente: la consagración de la Basílica Menor San Buenaventura, prevista para el próximo jueves 1 de octubre, en una ceremonia que será presidida por el Nuncio Apostólico en Venezuela, Monseñor Alberto Ortega Martín.
Con la bendición de estos símbolos, la comunidad de Ejido avanza hacia esta celebración histórica, reafirmando su identidad como Iglesia local y su comunión con la Iglesia universal, con San Buenaventura como patrono y modelo de una fe que busca hacer de Cristo el centro de toda existencia.