En la festividad de San Buenaventura, patrono del Seminario Arquidiocesano, la Iglesia merideña dio gracias por un nuevo año de formación sacerdotal y celebró la institución de los ministerios del lectorado y acolitado
En la festividad de San Buenaventura, patrono del Seminario Arquidiocesano, la Iglesia merideña dio gracias por un nuevo año de formación sacerdotal y celebró la institución de los ministerios del lectorado y acolitado
La Iglesia merideña recibió con alegría a un nuevo presbítero durante la solemne celebración presidida por monseñor Helizandro Terán en la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Sabaneta de Tovar
Encuentros de formación, confraternización, deporte y oración fueron los pilares de la semana del seminario celebrada en la Provincia Eclesiástica de Mérida, que permitió a los formandos estrechar lazos de amistad y compartir su vocación con otros jóvenes
La Semana Santa de la Arquidiócesis de Mérida se transformó en un despliegue de servicio y entrega, donde los seminaristas del Seminario San Buenaventura llevaron el consuelo de la fe a realidades contrastantes. Esta jornada misionera permitió a los futuros pastores encontrarse con el rostro de Cristo en el prójimo, reafirmando que la vocación sacerdotal nace y se fortalece en el contacto directo con las comunidades, especialmente en aquellas donde la geografía o la vulnerabilidad exigen una presencia más cercana y comprometida