La jornada estuvo marcada por una sentida expresión de fe y unidad, que reunió a numerosos fieles y representantes del clero
La jornada estuvo marcada por una sentida expresión de fe y unidad, que reunió a numerosos fieles y representantes del clero
Con profundo espíritu de fe y tradición, las parroquias de la Arquidiócesis de Mérida celebraron con alegría la festividad de San Isidro Labrador, patrono de los agricultores. En cada rincón del campo merideño, la devoción se manifestó en misas, procesiones y bendiciones, reafirmando el vínculo entre la espiritualidad y la vida agrícola. Una jornada de oración y esperanza que une a las comunidades en su amor por la tierra y su gratitud por la abundancia
Entre los anuncios más relevantes, se formalizó la invitación a la próxima Asamblea Eucarística Arquidiocesana, que se celebrará el 2 de julio en la Catedral Metropolitana de Mérida
Las calles se vistieron de fiesta con arcos adornados, una emotiva caravana con yuntas de bueyes y una misa solemne, donde se exaltó el ejemplo de fe y trabajo del santo agricultor. La celebración culminó con la vendimia parroquial, fortaleciendo el compromiso comunitario y espiritual de los fieles