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A un mes de los terremotos, la iglesia merideña y la Universidad de Los Andes se unen para orar por las víctimas, recordar la memoria de los difuntos y extender una mano por los que sufren y padecen a consecuencia de la tragedia
César Briceño/Pasante ULA
(24-07-2026) Al cumplirse el primer mes del doblete sísmico que afectó a varios estados del país, la Universidad de Los Andes (ULA) organizó el jueves, 23 de julio, una eucaristía para honrar la memoria de los difuntos y acompañar, desde la fe, a las familias que sufrieron pérdidas físicas y materiales.
La celebración eucarística fue presidida por el padre Duglas Briceño, asesor de la Pastoral Universitaria, y contó con la presencia de las autoridades de la universidad y los grupos de apoyo que atendieron a los afectados durante la tragedia.

Esta oportunidad fue propicia para homenajear a los bomberos universitarios, a los voluntarios que viajaron para socorrer a los necesitados y a todos los que se apostaron en los centros de acopio para velar por el abastecimiento de insumos para las zonas afectadas.
Durante su homilía, el padre Duglas pidió a los universitarios unirse en la esperanza de Dios, que no abandonará a su pueblo, porque en su misericordia cabe la humanidad entera.
«En medio de la dificultad, Dios nos invita a renacer, reconociendo la bondad de la vida y la alegría de su esperanza, que no nos abandona», reflexionó el sacerdote sobre la situación adversa que atraviesa el país.
Además, insistió en reconocer a Dios presente y vivo en medio del pueblo que sufre, en los rostros de quienes cuentan los milagros y prodigios que recibieron durante las horas oscuras del desastre.
«Fuimos creados desde el barro, somos tan frágiles y débiles que sin Dios no somos nada. En medio de la tragedia, las máscaras de la soberbia no sirven de nada; Dios está en los rostros vulnerables», concluyó el padre.
La universidad es la casa común de los venezolanos
Asimismo, el Rector de la ULA, Doctor Mario Bonucci, agradeció la presencia de las fuerzas de voluntarios en medio de las zonas afectadas y se unió al reconocimiento de los bomberos que, día a día, trabajan por la universidad y la ciudad.
En este espacio de oración, los presentes honraron la memoria de tres estudiantes fallecidos durante los hechos del pasado mes, quienes se encontraban en diferentes zonas de la tragedia.

«Los universitarios seguimos en la lucha por los damnificados, por los desaparecidos y por todos los que requieren nuestra ayuda. Como casa de estudio nos unimos al duelo que embarga a Venezuela, pero de manera especial nos solidarizamos con las familias de los estudiantes que fallecieron en los hechos y que nos recuerdan que somos una universidad sin fronteras», destacó el rector.
Por su parte, el profesor Juan Carlos Pacheco, coordinador del Rectorado de la ULA, reiteró el llamado de la universidad a unirse en favor de los afectados.
«Mérida es una universidad con una ciudad por dentro. Esta frase se cumple cuando nos preocupamos por todos los miembros de nuestra comunidad, sin importar si están a kilómetros de distancia», expresó el coordinador.
La ULA continúa con la cooperación y extensión de la ayuda a los refugiados. En las próximas semanas se instalarán nuevos centros de acopio y recolección de insumos para enviar a zonas más afectadas de La Guaira, donde siguen a la espera de la ayuda de todos los venezolanos.